Los cálculos biliares son partículas sólidas que se forman de la bilis. El hígado produce bilis, una sustancia que ayuda a digerir las grasas. La bilis se almacena en la vesícula, y la vesícula elimina un poco de líquido de la bilis. Si hay demasiado colesterol u otra sustancia en la bilis, se puede convertir en un sólido, que se llama cálculo biliar. Los cálculos biliares se pueden quedar en la vesícula o pueden ser expulsados hacia los conductos biliares. Muy raramente se forman cálculos fuera de la vesícula, ya sea en el hígado o en los conductos hepáticos.
La vesícula es una pequeña bolsa que se encuentra debajo del hígado y forma parte del sistema digestivo. Los conductos biliares son pequeños tubos que extraen la bilis del hígado y la llevan a la vesícula y el intestino delgado.
La formación de cálculos biliares en la vesícula se llama colelitiasis.
Es más probable que tenga cálculos biliares si:
Otros miembros de su familia han tenido cálculos biliares.
Los síntomas de cálculos biliares pueden ser:
Cólicos biliares es el término médico para el dolor causado por los cálculos biliares. Los cólicos curren cuando el cuerpo trata de vaciar la vesícula pero hay un cálculo que obstruye el paso. El dolor puede ser moderado o agudo. Puede durar de pocos minutos a una hora o más. El dolor puede estar acompañado de náuseas y vómitos. El dolor se puede transmitir del pecho o el vientre al hombro derecho o la espalda.
Es posible que los cálculos se desplacen hacia el conducto principal y lo bloqueen, haciendo que su piel se ponga amarilla (ictericia). Los cálculos también pueden causar pancreatitis, una reacción en el páncreas que puede poner en peligro la vida.
Su profesional médico le hará preguntas sobre sus síntomas, le hará una historia clínica y lo examinará. Es posible que le haga los siguientes análisis:
Los cálculos biliares no siempre se pueden detectar con una radiografía común. En general, también se pueden detectar los cálculos con una prueba de ultrasonido. Una gamagrafía hepatobiliar, que usa una inyección de tintura radioactiva, detecta si la causa de su dolor se debe a una vesícula bloqueada e inflamada. También puede detectar si la vesícula está funcionando debidamente. Su profesional médico verificará si sus síntomas vuelven a aparecer cuando la gamagrafía indica que la vesícula se está vaciando durante la prueba.
Los cálculos biliares que causan dolor moderado se tratan al principio con una dieta con bajo contenido de grasa. Su profesional médico puede recetarle también analgésicos.
Generalmente, los cálculos biliares se tratan con una operación para sacar la vesícula. La extracción de la vesícula produce muy pocos o ningún problema de largo plazo, porque el sistema digestivo puede funcionar normalmente sin ella. Algunas personas tienen evacuaciones intestinales más blandas después de sacarse la vesícula.
En algunos casos, sobre todo si no está en condiciones de ser operado, se pueden probar otros tratamientos. Por ejemplo, si solamente tiene unos pocos cálculos biliares muy pequeños, su profesional médico puede tratar de disolver los cálculos con medicamentos. Los cálculos pueden volver a formarse, así que el mejor tratamiento en general es sacar la vesícula.
El dolor causado por los cálculos biliares en general sigue volviendo hasta que se saquen los cálculos. Si el dolor dura más que unas pocas horas, debe obtener atención médica de su profesional de la salud.
Para cuidarse durante y después del tratamiento, utilice las siguientes pautas:
Si tiene cálculos y está tomando píldoras anticonceptivas, consulte con su profesional médico para ver si tiene que utilizar otro método de control de natalidad.
Para prevenir los cálculos biliares, siga estos consejos: