Una colecistectomía laparoscópica es un procedimiento quirúrgico que se usa para sacarle la vesícula usando un laparoscopio y otras herramientas quirúrgicas. Un laparoscopio es un tubo metálico delgado que tiene una luz y una cámara en miniatura. Su profesional médico puede colocar el laparoscopio y las herramientas dentro de su cavidad abdominal por medio de varios pequeños cortes y observar sus órganos abdominales, incluyendo la vesícula.
La vesícula es un órgano con forma de pera que forma parte del sistema digestivo. Se encuentra debajo del hígado, en el costado derecho del cuerpo. Guarda la bilis, que es un fluido producido por el hígado para digerir las grasas.
La vesícula se saca cuando tiene cálculos (piedras), le causa dolor o está inflamada (hinchada). Los cálculos son una causa común de inflamación, dolor e hinchazón de la vesícula, pero puede llegar a tener estos problemas sin tener cálculos. Los cálculos pueden quedar sueltos dentro de la vesícula, o bloquearle la vesícula y el conducto biliar común (el tubo que conecta el hígado con el intestino, por donde pasa la bilis). Los cálculos también pueden pasar al intestino. Si se inflama mucho, la vesícula se puede desgarrar (romper), poniendo su vida en peligro.
Las alternativas incluyen:
En la mayoría de los casos se saca la vesícula con el método laparoscópico en vez de una operación abierta. No obstante, si tiene demasiada infección, tejido cicatrizado o cáncer, es posible que haya que hacer cirugía abierta. Esto quiere decir que el cirujano hará un corte (incisión) más grande en su abdomen y sacará la vesícula por el corte. Hable con su profesional médico sobre sus opciones de tratamiento.
Planifique cómo lo van a cuidar después de la operación hasta poder recuperarse. Tómese el tiempo necesario para hacer reposo. Trate de encontrar a alguien que lo ayude con sus tareas diarias durante el primer par de días después de la operación.
Siga las instrucciones de su profesional médico sobre no fumar antes y después del procedimiento. Los fumadores cicatrizan más despacio después de operarse. También corren más riesgo de tener problemas respiratorios durante la operación. Por esa razón, si fuma debería dejar de hacerlo por lo menos 2 semanas antes del procedimiento. Lo mejor es dejar de fumar 6 a 8 semanas antes de la operación. Además, sus heridas cicatrizarán mucho mejor si no fuma después de la operación.
Si tiene que usar un analgésico suave antes de la cirugía, elija acetaminofeno (acetaminophen) en lugar de aspirina (aspirin), ibuprofeno (ibuprofen) o naproxeno (naproxen). Así evitará el sangrado adicional durante la cirugía. Si está tomando aspirina todos los días por un problema médico, pregúntele a su profesional médico si tiene que dejar de tomarla antes de la operación.
Siga cualquier otra indicación que le dé su profesional médico. La noche anterior al procedimiento, coma algo liviano, como sopa o ensalada. No coma ni tome nada después de la medianoche la noche antes del procedimiento, y no coma ni tome nada el día del procedimiento. Ni siquiera tome café, té o agua. Es posible que le den otras instrucciones, como por ejemplo que tome medicamentos importantes. Siga todas estas instrucciones al pie de la letra.
Le darán un anestésico general. La anestesia general le relaja los músculos y lo duerme. De esa manera no sentirá dolor durante la operación.
Le inflarán el abdomen con dióxido de carbono, que es un gas. Eso ayudará al profesional médico a poder ver bien la vesícula y los demás órganos. Su profesional médico hará un pequeño corte en su abdomen (en general en la región del ombligo) e insertará un laparoscopio a través del corte. También le harán otros pequeños cortes para poder insertar herramientas necesarias para la operación. Su profesional médico sacará la vesícula y los cálculos con una herramienta que puede cortar tejido y al mismo tiempo parar el sangrado. Esta herramienta puede usar cauterización eléctrica (que usa una corriente eléctrica) o ultrasonido (energía de ondas sonoras).
En general podrá dejar el hospital más tarde el mismo día. En algunos casos tendrá que quedarse internado hasta el día siguiente, dependiendo de su estado.
Como los intestinos se recuperan lentamente, el primer par de días después de la operación no podrá comer normalmente. Irá volviendo a su dieta normal en forma gradual.
Si su profesional médico le colocó una sonda de drenaje durante la operación, se la sacará cuando ya no quede bilis en el fluido de drenaje.
Podrá volver a su estilo de vida normal en un plazo de 4 ó 5 días, pero quizás tarde un poco más en recuperar su nivel de energía normal. Pregúntele a su profesional médico si puede levantar cosas pesadas o hacer ejercicios físicos. Pregúntele qué otras medidas debería tomar y cuándo debe volver para que lo examine.
La extracción de la vesícula debería causar muy pocos problemas a largo plazo. El sistema digestivo puede funcionar normalmente sin ella. Ocasionalmente puede causar heces sueltas.
Eliminará el dolor causado por la vesícula sin las molestias de una cirugía abdominal. Su internación en el hospital en general será más breve.
Pregúntele a su profesional médico si estos riesgos lo pueden llegar a afectar.
Llame a su profesional médico inmediatamente si:
Llame durante el horario de consultorio si: